
La otra vez me pasó de nuevo.Volví a caer en ese pozo maquiavélico-frenético.Es una huevada mental, yo sé, pero a veces Babilonia me aplasta como a un mosquito.Este no es un tiempo para la guerra, es tiempo de paz, y'know.
Tengo un par de rituales celtas, de esos que se hacen con vino y sangre.
No sé por qué los humanos pueden ser lo peor y a la vez lo mejor. Nunca soy lo suficientemente bueno ni tampoco lo suficientemente malo.Supongo que está bien así.Deja que los ángeles vuelen, y deja que los demonios mueran.
Los días de lluvia me agradan, me ponen de buen humor. Esa maldita intolerancia al calor. Cada vez me gusta más el frío,me estoy volviendo una piedra. Debe ser porque me acostumbré al clima ultra agradable de La Serena.Recuerdo cuando volví a Santiago, el calor me abofeteó desagradablemente al bajar del bus.
Hoy en la mañana mi madre hinchaba porque ya llevaba puesta la misma polera por cuatro días.No es que uno quiera ser sucio, ni tampoco es tener una fijación con ponerse algo por cuatro días seguidos.Quizá sea por lata, o bien porque con tantos días, las prendas de vestir adquieren algo de tí.Se les queda pegada tu esencia.Y a uno le gusta sentirse en confianza.
Mientras caminaba por el parque forestal, fumando un cigarro pensaba que Babilonia , después de todo, ha sido bastante conciliadora conmigo.Es más, creo que yo tengo un problema con ella, no-ella-conmigo.Ya sabes, ella no se satisface sin un poco de dolor.Y sí, es verdad, a veces siento que es una verdadera perra.
SiGuienDo.--
domingo, 4 de marzo de 2007
Publicado por Ale en domingo, marzo 04, 2007