la mostaza

domingo, 4 de marzo de 2007



Tenía que pasar. Finalmente, la mostaza aburrió a Kule. El nunca lo imaginó, ya que ella era uno de los aderezos que no podía faltar en ninguna de sus comidas. Era una obsesión para el huevón.Quizá fue porque después de que lo operaron, le prohibieron la mostaza por un largo tiempo, al igual que otros brebajes y comistrajos que pudieran irritarle la castigada vejiga.Y claro, como el hombre es un reconocido hipocondríaco, no podía más que seguir el consejo médico.
Pero Kule no aceptaba cualquier mostaza, ah no, no le gustaban ni las huevadas alemanas dulces, ni picantes , ni de hierbas, no no no, nada de eso.Aquellas debían pasar por un proceso de cata a ver si cumplían los requisitos.De hecho, él prefería la típica, del tipo hellmans o Jb. Es por eso que Kule se puso tan feliz cuando su madre llegó con una bolsa de un kilo de mostaza, mostaza "de perro" , como decía ella. Para él, que fuera de una marca corriente era lo mejor, pues nadie más querría comer. Toda para él. Lo que el pobre huevón no sabía era que esa bolsa de un kilo acabaría por matar su amor por la condenada mostaza.
No fue un proceso largo ni anunciado.Solamente sucedió. Ayer Kule se levantó, luego de la correspondiente mona( off course), y fue por su arroz con carne. Sacó la mostaza, la miró e increíblemente la guardó .Hoy lo mismo. Le pasaron un choripan y el chico esta vez rechazó expresamente el aderezo pronunciando un "no"mientras se la ofrecían. Se aburrió.Colmó la cuota. En otra vida,quizás, volverán a ser uno.A su padre le pasó lo mismo con las chirimoyas.Cuando niño,le hicieron comerse dos enteras cuando se dieron cuenta de que era él el que las robaba.
Qué payasada.-

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