lunes 7 de noviembre de 2011


Pasé por la migración de Barajas .El oficial a cargo fue cortante hasta que le enseñé mi carta de invitación a la Comunidad Schengen.Luego de eso me deseó una buena estadía. Timbre y me lancé al baño. Mientras una mujer ecuatoriana protestaba en el lavabo, me puse unos pantalones cortos. El calor que hacía en Madrid era asqueroso; peor que el de Buenos Aires, aunque menos infernal que el del Pantanal boliviano-brasilero. Tomé un agua sin gas que me costó la friolera de cuatro euros y esperé mi vuelo a la maravillosa ciudad de Barcelona.
En el aeroport del Prat tomé el aerobús ( de una modernidad que te recontra-cagas ), hasta la Plaza Catalunya. Eran las nueve de la noche y yo no tenía idea de dónde coño quedaba mi hostel. La rambla catalunya, recordé. La linda austríaca que venía conmigo me mostró donde tenía que bajar. Pregunté a unas chicas españolas en la misma plaza y me tiré unas cuatro o cinco vueltas por esos pasadizos extrañísimos, enredados en diagonales , jodidamente europeos, sin cuadras, sudado hasta el acabóse. Y cuando me encontré por segunda vez el Arc de Triunf, me decidí a tomar un taxi.
El taxista(catalán), me llevó hasta la puerta de mi albergue, no sin antes recomendarme unos buenos sitios de prostitutas. En la puerta del hostal me recibió un hombre simpático, con un acento inglés algo extraño. El también notó mi acento. Era brasilero.Comenzamos a hablar en portugués y como le caí bien, me dio una habitación con cinco chicas. << eres el único hombre ahí, tienes una suerte de la puta madre >> me dijo entusiasmado.
Y claro. En la pieza en cuestión paraban unas francesas que llegaban todos los días borrachas, y sin pensarlo, se sacaban la ropa al frente mío. Me despertaba por la mañana y lo primero que veía era una mina sin ropa ,que sólo llevaba un calzón encima. Imagínate que lo primero que ves al despertar es una rubia en pelota. Yo miraba y me hacía el gil, tratando de hacerme el abierto de mente,mirando para otro lado, y las minas se daban cuenta y me vacilaban:
<< los latinos no son acostumbrados a esto, nooo chileno?? >>, me decía la Florianne, en un pésimo español,mientras me bamboleaba las tetas por encima de mi cama.

La cosa es que un día estaba en una mesa de la cocina de nuestro piso, mirando un mapa de la ciudad. No entendía nada. El metro tenía unas siete u ocho líneas y conexiones por todos lados. Yo sabía que la estación más cercana era Diagonal. O si quería subir al tren estaba Passeig de Grácia o Fontana más arriba. Entonces llega Fenna, la alemana que dormía abajo de la francesa que me hacía burlas con sus enormes y rosados pechos,. Lo primero que me dijo, al cachar que yo no entendía un carajo de la red del Underground, fue:
- en Chile ustedes tienen Metro? ...
- claro, uno de los más modernos de Sudamérica -,dándomelas.
- Aah sí, ojalá no te pierdas acá.- Dándoselas aun más.

La alemana en cuestión era de Bremen. Recuérdenme ir a Bremen. Me gustó que se burlara de mi acento en inglés, que me comparara con Napoleón (por lo loco), que jodiera a los sudamericanos y turcos y el problema de la inmigración ,y que me recalcara mi pasaporte tercermundista.Me gustó. Cuando un día íbamos en el metro, un rumano le atajó su bolso y le robó hasta el alma. Un gitano. La germana se vio en pelota. El único amigo que tenía en Barcelona era yo, el latino chileno, que no emulaba bien el acento del british english y que se perdía en el transporte público europeo. Pues bien, llegamos a la embajada de Alemania, con todos sus escudos de águilas y su formalidad aburrida (no me dejaron entrar al nivel dos por protocolo), a contar la historia del robo. No había pasaporte hasta dos semanas. Mientras me comía un panini en el Passeig de Gracia , después de haber sido correctamente despachado de la embajada alemana, frente a la casa de Gaudí, llegó diciendo:
- necesito de tu pasaporte
- tanto así eh? De verdad que lo debes de necesitar.
- mi padre necesita enviarme 800 euros
- oh
- vamos Maxi, ya sé que dije cosas horribles acerca de tu pasaporte, ahora lo necesito, házme ese favor...

Y era una tarde calurosa. Me estaba revolcando en mi cama a eso de las ocho de la tarde, cuando llega la Fenna.
- Un vino en la Barceloneta me vendría bien- , dijo.
- Yo quiero ir al Hard Rock -, y con mil libras en la maleta quien no querría ir.
- Ya lo harás cuando vuelvas a España. Acompáñame. Te has bañado en alguna playa del mediterráneo de noche?. no te vas a arrepentir-.

Y fui. teníamos dos vinos riojanos aparte de las cervezas que les compramos a los pakis. El agua era cálida y azulada, azulada hasta decir basta. Mientras me fijaba en la infinidad,pensando en Chile,en Polonia y mi vida allá, la Fenna se sacó la ropa y me invitó al limbo, al torbellino ése donde no hay vuelta atrás, a ese que vas con ganas e incertidumbre, y mientras las olas surcaban calmas el mediterráneo, me vi envuelto en la espiral continua y sicodélica que otorga el placer más allá del límite.

Esa que sólo vives en Barcelona.

lunes 10 de octubre de 2011

Hace tres años escribí "otro año, otra caña". Diferente panorama aquél. Me estaba curando de una mujer que casi había acabado conmigo y la mayoría de mis escritos eran para ella.Me escapé de Santiago por lo mismo. Ese día, en San Telmo, mis amigos argentinos, colombianos, ingleses y polacos me hicieron un asado sorpresa hermoso. Lo ideó la polaca. Tenían globos y hasta habían comprado una torta. El Pardo se esmeró con el regalo y llevó una botella de vino chileno. Estaba Mancilla, Ariel y David también. Mil truenos! qué lindo cuando rememoro.
Al otro día tuve un sueño con elefantes y circo. Soñé con el guatón Entrala y una pendiente con una una casa al borde. El agua era azul oscura y el cielo naranjo.
El gordo me rescataba de alguien, me levantaba . Me sacaba de allí.

Ahora estoy en Santiago, y lo odio. Siempre. Es mucho tiempo viviendo en un lugar. Mi cumpleaños de ahora pasó sin pena ni gloria y andaba más sólo y más borracho que nunca. O me las doy del más borracho. Me creo Bukowski. El problema es que yo no soy Bukowski ni Santiago es L.A.
Antes de ayer justamente estuvo el Gordo Entrala y el Mario Espíndola en mi casa. Vimos el desastroso partido de Chile y luego nos fuimos a dormir, como esa vez en que ellos mismos vinieron y fuimos al estadio, para ver a Chile caer tres a cero ante Paraguay. Éstos huevones parece que son yetas cuando se reúnen. Segunda vez que vemos partido juntos y perdemos de forma inapelable, será un presagio?
El gordo aparece en mi vida en situaciones importantes. Hace un tiempo decidí no seguir vaticinios o cosas del destino, me quise volver más nihilista. Europa me hizo nihilista. Decían allá que de cada quinientos huevones, uno creía en cosas meta de lo físico. Al principio me molestaba y defendía mis posturas, pero luego me parecían apreciables dado que no había ningún estímulo que alentara mis pretensiones metaterrestres.Pero bueno, estaba en Europa del este, qué más podía pedir?

Hoy estaba en el supermercado y ví a la Lore, sí , mi ex-novia. Está igual. Su pinta de rockera , sus pantys caladas, su pelo rubio como el lápiz de cera más amarillo, y su nariz larga , fina y roja de teutona. Yo estaba en el estacionamiento y hablaba algunas cosas con Miguel, mi cuñado, y de pronto digo: << la mamá de la Lore está allá >> ,<< dónde weón >>, me dice el Miguel,<< y allá está la Lore weón >> << en serio ?>> , dice mi vieja, << allá , mírala, ahí va con su nariz de frutilla >>, decía yo. << vamos a saludarla >>,dijo mi mamá << me voy al auto, nos vemos allá >> y horrorizado, me largué con viento fresco.
Es la segunda vez que me encuentro a la Lore en Santiago y que huyo como una rata. La primera vez fue en Macul con Grecia, y debo confesar que me desarmé cuando la ví. Estaba con Ola y trataba de llamar de un teléfono público. Y de pronto la veo: con sus rizos amarillos radiantes, su andar pausado y despreocupado. Truenos, parecía la Venus de Milo, debía de estar enamorado todavía. Yo me hacía el gil tratando de llamar con una moneda de un peso argentino y escondiéndome detrás del auricular. Llegué junto a Ola, que me esperaba a la salida del Jumbo.

-la rubia ésa que pasó era tu ex novia, ehh Maxi?
-eh, mm quién?
-ay, no te hagas el gil, si te ví la cara, eres bien tontito sabes?
-....
-ay Maxi, ya, si no me importa,kochanie, la podrías haber saludado, ustedes los latinos son tan boludos.

Yo estaba descompuesto. Cómo cresta lo supo? Las mujeres tienen un radar que no cachamos.

Mi hermana anda dando jugo en Buenos Aires y la envidio. Quién tiene la posibilidad de ir a pasar las penas de amor a esa ciudad tan maravillosa? Es lo que dice mi otra hermana, la Fabi, y tiene razón. Se queda cerca de dónde yo vivía, en San Telmo. Le deseo lo mejor a la Cotu. Todos tenemos nuestros procesos y espero que le haga bien este cambio. Por lo que sé está del uno.Y me alegro a más no poder.

Por ahora estamos los dos solos con mamá y es bueno. Me voy al trabajo todos los días, y los fines de semana vienen las otras hermanas y compartimos piola, relajados. Los días como hoy son buenos , hay sol, comida rica , buena cerveza y charlas distendidas.

Espero que el martes ganemos contra Perú-

Las tallas del Colegio.

miércoles 28 de septiembre de 2011

Era el año 97 y yo estaba recién llegado al Hispano. Provenía de un colegio inglés con a lo más 17 hueones por sala. Una educación personalizada-casi militar-, con boina, juramento a la bandera, distancia y donde no se nos permitía decir ni culo.
Por eso es que me pareció tan la raja cuando veía que mis nuevos compañeros del 7mo B gozaban diciendo garabatos y diviertiéndose de las más novedosas maneras.
Basta de preámbulos y vamos a lo nuestro.A continuación un listado con las formas de hueveo que se crearon para superar la presión de tener que aguantar a hueones tales como el Tulo, el Pelado Molina, la Aída y Terreros.

Número uno de la lista.La Saliva.

La saliva es acaso el más nefasto y asqueroso de los pasatiempos ocurridos en las aulas de Carmen 960. Se inició con papeles que pasaban por un proceso de bucalización para luego ser lanzados y quedar adheridos a la pared de la sala. Recuerdo haber sido testigo del techo lleno de papeles ya solidificados que debió limpiar Reinoso junto a Lagarto, provistos de una larga escoba. Como algunas cosas , evolucionó hasta transformarse en un arte. Recordadas son las técnicas utilizadas como "el efecto metralleta","las larvas", "las lapas" y " el más rápido del oeste". El apogeo de dicha táctica coincidió con la llegada de un personaje que marcó un hito en lo que a lanzar fluídos se refiere: El Yanma. El Yanma (Juan Manuel, A.K.A Yanma por la abreviación ridícula que hacía Coydán de Jean Manuel-Yan Manuel-Yanma), era un maestro en el arte de tirar pollos. Curiosamente, muy pocas veces dejó ver su talento. No puedo dejar de mencionar dos episodios que son tema recurrente en casi todas las posteriores juntas y tertulias de curso: el legendario pollo a Wilson y la certera estocada al Narigón en la frente.
Qué habrá hecho Wilson para merecer semejante atentado es algo que nunca sabré, pero la explicación más sencilla que se me ocurre es haber andado con el chaleco más limpio. El Yanma juntó saliva un buen rato (esto no le quita méritos a Chapi, que era reconocido por su capacidad de reunir una producción de saliva considerable en tiempo récord) , buscó un objetivo y lo arrojó. El pollo recorrió desde el hombro hasta un poco más arriba de las ancas de Wilson. Anduvo unos diez minutos con el chaleco así ante las risas generales. Todo un suceso en octavo básico.
El pollo al Narigón ocurrió una mañana antes de entrar a clases. El Diego lo había provocado seguramente haciéndole algo o tirándole algo. Recuerdo que se carcajeaba con esa risa burlesca y el hocico bien abierto. Entonces el Yanma, choreado, disparó a unos 4 metros contra Esteban, que se encontraba en la tarima. Un gargajo rasante, veloz y certero. Entre ceja y ceja.
También se solía utilizar la técnica del "pollo con algo". Y ese algo podía ser una galleta, un chocolate, papas fritas o snacks varios. Especialmente asqueroso resultaba cuando el que te lo arrojaba era un hueón rancio por esencia, per sé, como Burotto. Una vez el hueón me persiguió hasta Lira donde tomaba la micro con el Narigón y antes de subirme me roció con una mezcla de chocolate, galletas y papas fritas, compradas y procesadas especialmente para mí.
Las risas del Narigón retumbaban en mi oreja hasta que el hueón se bajó en la Alameda.

Número dos de la lista: La tiza.

Un juego ya más normal y de alguna forma, más maduro, para tranquilidad de las niñas que compartían con nosotros el mismo espacio (esPPPPaaciooo). Ahora que lo pienso, no me cabe la menor duda de la causa del poco éxito que gozábamos entre nuestras compañeras, viendo a semejantes bestias lanzándose escupos día tras día.
La tiza comenzó con mancharse a través del borrador. Ya después empezó a molerse para luego tirarla por medio de aviones de papel de una fila a otra ( que nunca llegaban a destino y por consiguiente las víctimas siempre eran la Sylvia y la Maca Bravo ) Otra buena técnica era rayar el respaldo de la silla y del banco. No te dabas cuenta y andabas con una raya blanca de lado a lado. La mejor huevada que ví con la tiza fue la de rayarse la palma de la mano con una palabra al revés y luego posarla sobre la espalda de la víctima a modo de saludo. Una idea de un prodigioso en el arte de huevear como lo podía ser Tetini.Sólo una mente como ésa podía planear algo así. Entonces,la espalda quedaba estampada más o menos así:
COP
COP
o bien:
HEDOR
HEDOR
DOS
DOS
Al ser generalmente doble el saludo, para no levantar sospechas, la estampa era doble.
Y qué difícil era de limpiar.

Número tres de la lista: Los Cachamales.

El cachamal constituye un clásico para todos los hueones que fueron al colegio. Pero nuestro cachamal era diferente, porque tenía reglas propias y armas propias. Generalmente partía de a 3 o 4 y terminaban 8 hueones charcheteándose y hasta con barra. Los que no participaban gozaban viendo y sus risas tronaban ante una buena palmetada. Pero no era lo mismo ser espectador; no había placer mayor que el que te otorgaba golpear una cabeza y que no te cacharan. O los dobletes. Y cuando el cachamal ya se ponía extremo se usaban lápices (la punta), mochilas, bolsos, paraguas, mazos de papel, zapatillas, el borde de algún cuaderno o hasta los codos. Recuerdo una vez un cachamal que empezó la última hora y fue continuado luego de salir de clases en la mesa del kioskito ése que estaba en Porvenir.
O la costumbre usada regularmente cuando acababan las clases y tocaban el timbre era una despedida general, en la que todos reunían sus manos y atacaban al pobre infeliz que estaba de turno.

Número cuatro de la lista: el apearse.

Una táctica limpia, de ninja, que de ser utilizada correctamente aseguraba éxito general. Consistía en llegar a un puesto desocupado, preferentemente de alguna mujer, preguntar por alguna cosa, alguna materia, qué sé yo, y en el momento en que preguntabas lanzabas el peo silencioso. Y luego te ibas. El olor tardaba unos 4 o 5 segundos en aparecer y causar estragos entre tus emputecidas compañeras.

Número 5 de la lista: El tirarse cosas.

Un arte en todo sentido de la palabra. Infinidad de cosas podían arrojarse. Todo lo lanzable. Iba desde las típicas bolas de papel, cuezcos de níspero, pepas de sandía, zapatillas, chalecos enrollados ( como el que le llegó a Yoryo ), plumillas, pan duro, pedazos de madera, arcilla, bolsos, mochilas, pelotas de básquetbol y fútbol,agua, botellas, envases de yoghurt o de jugo, latas de bebida, papel confort y mi preferida, la cáscara de naranja en el tubo del lápiz bic, impulsada por la tripa. Parece que fue el Chapi quien me la enseñó. Se tapaba un extremo con un pedazo grande y en la punta se ponía el proyectil; al empujar hacia adelante la presión hacía que saltara la punta a gran velocidad.
Otro episodio que me hace reír bastante es el haber visto a Tetini con un mazo gigante hecho de papel de diario. El hueón lo sacaba de la mochila como desenfundando una espada, y golpeaba rápidamente al más cercano incauto que encontrara. El mazo, sin mentirte, era como una pelota de básquetbol. No quiero imaginar cuánto tiempo se demoró en hacerlo ni qué pensaba mientras lo hacía. Lo único que sé es que al mazo lo vi por última vez confiscado en la oficina del Pelado Molina, y no pude evitar cagarme de la risa.

Numero 6 de la lista: dibujarse.

Otro clásico que gozaba de la aprobación general. Aunque este modo de huevear requería cierto talento de los artistas que componían los dibujos. Grandes prodigios del trazo corto eran Burotto, Tío Ted ,Reinoso, Carey y Tetini. Abundaban las historietas o los duelos entre bandas rivales. Una vez la banda compuesta por Yoryo, Burotto y yo, se enfrentó a la banda liderada por Tío Ted, Tetini y Carey. A todas luces teníamos las de perder. Y así fue. Los hueones dibujaron 3 esperpentos en una sola hoja y la gracia era que también tenía un reverso, estaba dibujado por ambos lados. Las espinillas de Yoryo se veían desde dos ángulos. O esa vez en que con el Diego dibujamos a Burotto en 9 hojas de cuaderno y lo pegamos en la muralla. O la historieta de Dragon Ball, el partido contra el "A"," Super ratón v/s Bruce Lee", "El camión Lam v/s Mr. T Burotto",el equipo de fútbol que estaba pegado en el diario mural, el dibujo de Coydán, etc. Una vez la Aída me había citado a su sucucho para variar, me pide la agenda y en donde se suponía que estaba la foto había un dibujo horrible de un extraterrestre. Y no me había dado cuenta. Me lo debieron haber hecho el mismo día. Sentí terror y a la vez que me dieron ganas de reír, mientras la vieja me atisbaba y soltaba un " qué significa esto !?!?"
En fin, son tantas cosas y seguro se me queda alguna más en el tintero. Cuando nos veamos de nuevo discutiremos sobre estos interesantísimos temas.
Un abrazo para todos.

viernes 16 de septiembre de 2011

Viento helado entra por la ventana, y yo pidiéndole a la enfermera jefe una pastilla pa dormir,una mitad, un cuarto de ravotril, y el hombre a mi lado que tenía un cálculo renal roncaba y no me dejaba dormir y el dolor era mucho para soportar .En la Santa María la máquina que destruía los cálculos había cooperado.Al otro lado estaba Mauricio que tenía cáncer a un huevo, y me contaba de sus hijas, me las presentó cuando fueron, hasta a su mujer; y yo ahí,camisa abierta, cruzado de pies y brazos atrás de la cabeza y creyéndome la raja, como siempre, ingenuo, con las enfermeras practicantes que parecían espectadoras y yo dije, chiquillas!, y me preguntaban , qué tienes? un tumor de uraco, pero es operable,4 días, no más; y yo con mi pijama nuevo, con mis chalas nuevas, y como tomando sol en la Barceloneta y metiéndome en el culo lo que dijeran las enfermeras,que me miraban como los buitres que acechan al sediento en el desierto,como si sintieran olor a muerto y yo era ignorante de todo, y en el fondo eso es lo que me salvó, el no creer,el no saber, el sentirse siempre vivo, el no confiar en nada, y cuando iba por la camilla en el pasillo estaba el Iván, y me decía que eso era un velero, que no pasaba nada, y cuando entré al quirófano la anestesióloga rica me daba ánimos, y yo decía, pa qué? si me sacan esto y quedo ready.,,en serio te digo, y luego me dijo piensa en mí, y me pone la aguja y dice : no alcanzas a contar hasta 10,te apuesto un beso a que sí, y ví esas luces encima, una modernidad que te mueres, ocho o diez luces ,me pareció de una tecnología extraterrestre, y conté, uno, dos tres,cuatro.....
La operación , te digo, duró unas 5 o 6 horas. Me despertó en la ida a la sala la misma mujer , con una alegría que no encuentras en los hospitales, y me dice:
-Ale,no tienes cáncer, era un plastrón!, vas a poder ir a la Universidad!!-
Y sospeché.Nadie me habló de cáncer. Tenía cáncer?

El Negro me visitaba y me llevaba la Cuarta.Y fueron todos mis amigos. Yo estaba blanco, acabado.Y flaco. Un cadáver con alma. Tenía electrodos pegados al cuerpo y me dolía de una forma espantosa. Y para ir al baño , con esa torre y los cables que te cuelgan de los brazos,inyectándote suero y analgésicos, era horroroso. Cada vez que lograba llegar al baño a echar esa meada con sangre, le agradecía a Jesús , porque como me operaron con esta huevá de la laparoscópica, te hinchas y duele, te duele hasta el orto.
Y el hijo de puta de Bermúdez insistia en que tenía 6 meses de vida. Aún después de la operación seguía manteniendo su diagnóstico. Mi hermana estaba tan emputecida que quería demandarlo. Entonces este Bermúdez fue el que me hizo la cistoscopía. Sí, el tubo ése de fierro que te meten por la tula. Me desmayé una vez del dolor, y la enfermera me ponía algodones con no sé qué cosa. Mejor se hubiera puesto un Jack Daniels. Y ví, piernas abiertas, entregado, el interior de mi vejiga rosada en una pantalla.
Un día llega Ossandón, uno de los médicos que le dio al asunto. Yo con mi mochila preparada para largarme-la verdad es que no me aguantaba dos minutos en pie-, y me dice:
-no, no, estás muy sudoroso, muy pálido, te tienes que quedar.-
Me quedé, fue la noche más larga de mi vida. Una Tomnaya Noc.Sin Ravotril.
Llegó mi madre y me fui en silla de ruedas. Cuando me subí al auto lloré, y lloré , y lloré.
Por eso digo que ando en los descuentos. El Renato Gana, uno de mis doctores,cuando me sacaba los puntos en la Alemana me contó la verdad. Nadie me había dicho que según una junta de médicos tenía un diagnóstico de 6 meses de vida. Cuando le dije, "ya, si ésto no fue nada", me dijo, "no compadre, a usted le dicen el Moisés en el hospital, te salvaste de verdad, aquí nadie la tiene comprada".
Me quedé blanco, más blanco de lo que estaba.
Bueno,a aprovecharla entonces.
Brindo por la anestesista.

people are stranger

miércoles 24 de agosto de 2011

-I think she will never come back with you to S.A.-
-No, you don´t know.- I said
-yes, to fix all your mistakes you would have to had a time machine and stay away from Mrs. Ola.-
-Kurwa mac-
-Go and find someone who really loves you there, my dear-

Monika Antkowiak was my best friend in Lowicz.Also the guys from this english school. They were polish but students to become english teachers,and the only people in this little town who could speak another language than polski.And the fact that in those times I couldn´t speak a word of polish was very important in my social development.
Lowicz is a little and folkloric town near Warszawa, the capital of Poland.The people are sometimes rude and definitely they are not get used to strangers.They do not like foreigners.The buildings are tipically soviet style, constructions under communism and cold war. A gray and sad town. And the people, and so on.
One day I went to the shop, Biedronka, a kind of minimarket in the downtown.I was wearing my walkman and my huges headphones, and one man couldn´t stop to looking at me.Meanwhile I was choosing the vegetables for Ina´s soup, he continued seeking me through the fruits, I was for him some kind of circus attraction.Poor farmer, I thought, he can´t help it.Maybe was his first time seeing a black-haired man.
I turned around.

-hey pal, what are you looking at-
-....-
-I own you some money or what-

Obviously, he couldn´t understand me. He ran away babbling indescribable words.
In Lowicz the only way to survive was speaking polish. I was alone, ´cause Ola, the wonder woman, was working at London. So I stayed with her mother.My mother-in-law didn´t speak a word in english so I became, slowly, a polish speaker.
I finally understood the song "people are stranger". It was me. I was the strange, not them. It was pretty fucked up, at the begginning.
In 3 weeks all the people in the town knew who I was.They made bets about where I came from, from which country was this man.In our building the italian choice won the prize.When I told to them that I came from Chile they coulnd´t believe it.
-but in Chile every people are indians-
-Does the people there wear feathers and leather jackets?-
-Do you have pepsi there?-

The best thing in Lowicz was the women.They are all so fucking beautifull.The woman from the shop, the woman from the drugstore, the woman from the liquor store.I had my friends too. When we went out to parties they always got drunk and wanted to have pictures with me aside. I couldn´t believe it.
One day I met a girl, Maria Dabrowska, and she was perfect.The copy of Marylin Monroe.No doubts.
-look at those lips man, she´s amazing- I said
-tak, jest dobra-.
When I met her, she was extremely drunk. She was falling in the street and speaking in a perfect english-polish, polish-english. She asked to me if in South America our mother language was english. She was a silly girl, but I didn´t care. Even drunk and stupid, she was the most beatifull girl that I saw in Poland.

My 26 birthday was celebrated at Dorota´s place.They sang happy birthday in polish and after that, the wodka rounds began. The men brought bottles of russian vodka and I bought a few Zubrowkas.
The women started to kissing between them and the men started to sing chants to Legia Warszawa, the polish Colo-Colo. They got drunk fast and began to fall one by one. In one moment, I was alone with 6 women.I did my latin dance, my belly dance and my vodka dance. I was in some kind of Walhalla.
-so girls, do you like the latin men?- I asked
-YEEEEEEEAAAHHHHHH-
-all right!-

Monika often invited me to dinner at her place, with her husband Gracjan. She always talked about "delicious meals".I just want to speak with her and say "you were right".
I hope she could forgive me someday.
I really miss my friends there. I miss Monika a lot. And Dorota, and Justa , and Marta.
I left all my pictures and videos in Kalisz, in a dvd that Monika made to me. I hope they are okay.

Tanto monta,monta tanto

sábado 20 de agosto de 2011

Era Febrero de 2008 y me estaba preparando para mi viaje a Buenos Aires. El día anterior habíamos tenido una discusión muy fuerte en la casa y me fui pensando en no volver más y que se fueran todos a la mierda.Mi hermana me reprochaba el dejar Derecho para ir a estudiar Periodismo a la UBA. Para mí era vital hacerlo. Claro que en ese tiempo no podía saber qué era lo que me esperaba; cómo adivinar que esa tarde de Febrero significaría el comienzo de una travesía que terminaría 3 años más tarde, con varios países incluídos y varios damnificados por el camino.
Uno viaja, creo entre otras cosas, porque cree que puede olvidarse de uno.Ése es el mayor error.Viajar a menudo no es más que una huída. En las ciudades se puede cambiar la arquitectura o las personas, pero en tu mochila o maleta tu pasado siempre sigue ahí, debajo de la cama, esperando que alguien lo abra.No sirve esa hueá de andar buscando la felicidad en otros lugares.Si estás jodido de la cabeza vas a encontrar un placebo que crees que durará para siempre, y te aferrarás a él, pero al final volverás a lo mismo. Es lo que pasa cuando uno vive al límite, al borde del abismo, te puedes caer. O como me lo dijo una vez la Mette, que simplemente desapareció de mi vida : si se juega con fuego, no es raro salir quemado.El estar de paso, despojado de todo lo que a uno le pertenece , es una extraña pero exquisita sensación que muchas veces lleva a bizarras experiencias.
Aunque vale la pena, me gustan los escombros.Donde hubo fuego, quedan cenizas. Y uno puede comenzar de nuevo.
En Buenos Aires viví en un Hostal que se llamaba Granados, en la calle Chile y Defensa, pleno barrio de San Telmo. Muy colorido, bohemio y cosmopolita, demasiado para mi cabeza tan santiaguina.Al principio. O quizás todavía es demasiado.No puedo saberlo. Dejé ese lugar un año y medio después, para tomar un avión a Santiago y luego a Madrid. Aun no he regresado.
Es la raja vivir en un Hostal. Una burbuja.Todos los días conoces gente nueva, de todos los países posibles. Y con los que están de paso, en la misma tuya, te haces como hermano.
-las amistades que hicimos en ese lugar son de verdad campeón.-me dijo el Mancilla la otra vez.
Fue vivir 5 años en uno. Las relaciones humanas son mucho más intensas, porque sabes que tienen fecha de vencimiento.Ríes, lloras, extrañas y quieres con más fuerza de lo normal.
Cuando conocí a la Ola sentí que era la mujer de mi vida.Me daba real pánico pensar que se iba en un año más, mientras jugábamos fútbol en Puerto Madero. Era un fantasma repelente, pero sabía que volviendo estaría ahí, esperándome. Todo era de lo más normal.Nunca tuve dudas de aquello.

La primera vez que fui a Barcelona me sentí en el Olimpo; estaba solo y la ciudad entera para mí. Me las daba de bacán tomando sangría y cerveza Estrella en los bares de la misma plaza que fundó Amílcar Barca, en los tiempos de las guerras púnicas. Y me sentí todavía más bacán cuando me bañé de noche y me tomé esos vinos en la playa con la alemana que era mi room-mate, la Fenna.
Tomé el avión a Poznan y allí me esperaban Ina, Ola y Bartek, mi szwagier, o cuñado. Ex-cuñado. Salimos del pequeño pero moderno aeropuerto y viajamos por más de una hora para llegar a Turek, la ciudad de la familia Krasowski. En el trayecto Ola me iba entrenando para decir "buenos días señores", en polaco, ya que estaría la mayoría de la familia para ver a quién se había traído la Ola de Sudamérica, incluído el tío alcalde, Czarek.
Cuando caminaba por el pueblo me daba cuenta de cómo la gente me miraba. Mis rasgos, mi pelo-barba atrevidamente negros. Hasta el acento cuando hablaba delataban mi latinidad. Y me encantaba.Me sentía realizado mientras trotaba por las verdes praderas polacas con mis enormes audífonos escuchando "like a rolling stone" de Bob Dylan y estúpidamente me sentía identificado y orgulloso.
Todo marchaba perfecto, unas lindas vacaciones , asados y hasta un matrimonio que duró dos días.Pero la verdad es que nada era perfecto, y no existe el peor ciego que no quiere ver.Aunque suene ridículo.
Después de lo desastroso que resultó Londres,volví a Polonia y me quedé definitivamente en Kalisz. Se acercaba ese invierno blanco que tanto quería ver. Mi otro szwagier, el Adam, era camionero en Alemania y había traído árboles para venderlos en Navidad. Nos levantábamos a las 5 de la mañana y partíamos al Rynek, con un frío espantoso. Tomábamos vodka (Sobieski o Zubrowka) a partir de las 12 del día para los 13 grados bajo cero que habían y el último día , a las 5 de la tarde , de noche ya (en Polonia los días duran hasta las 4.30 p.m.) me hallaba seriamente borracho.También Adam y Bartek.
Creo que fue como la Operación Barbarossa de la Blitzkrieg alemana: si a ellos los liquidó el crudo invierno ruso -inusual en el 43´, precipitado y con -40 grados, sin anticongelantes para los insuperables y pesados Panzer-, ese mismo invierno dejó ver lo horrendo de nuestras vidas. Mi propio Stalingrad. Mi propio Kursk. Recién ahí quise ver los despojos que el comunismo de Stalin, Kruschev y Brezhnev habían dejado. Y también vi el despojo en que me había convertido yo mismo.
Cuando me fui de Kalisz, sin mencionar mi paso por Lowicz, yo sabía que era para no volver. Era una derrota. Volver a Sudamérica significaba que mi vida de "like a rolling stone" llegaba a su fin.Que la inconsciencia, la falta de moral, el despilfarro, que esto se estaba prolongando desde hacía mucho , que la huevada...,me desenchufé, fue como si un tren atravesara mi alma y en los tabloides sólo podía ver: !VIDA EN RUINAS! SE HIZO JUSTICIA! QUIÉN DIJO QUE EL ÉXITO ES LA MEJOR VENGANZA?
Imagínense estar en una playa del mediterráneo, tomando sangría y con 30 grados de calor, y de pronto, por dar un paso en falso, terminas en la sala de calderas de un edificio para obreros en Varsovia.En pleno invierno.Durante la guerra fría. Eso sentí.

En mi segunda visita a Barcelona ya no me las dí de bacán.Ni tomé sangría en el gótico ni me emborraché escribiendo en las terrazas de los restaurantes de La Rambla.Tampoco me bañé con ninguna rubia. Me quedé con la Maia y sólo esperaba que los días pasaran rápido. En el avión a Madrid tuve una crisis de pánico producto de la resaca del día anterior y en Barajas no recuerdo haber tenido un día más solitario y triste en mi vida, sin un puto euro en el bolsillo. El aeropuerto parecía vacío. Era el único que caminaba por los pasillos desde una terminal a otra.
Paradójicamente la desición de volver fue mía. De nuevo me estaba escapando. Aunque el plan original significaba dejar a mi mujer y a mi hija en Europa, volverían en un tiempo a Sudamérica. O eso quería creer.
Hace dos meses me quedó claro,llené una caja con huevadas , que más que de Pandora parecía llena de malos recuerdos, hipocresías y miedos, y partí. Llegué al puente del arzobispo, y sin pensarlo la arrojé. Sí ,a ese río sucio y penca.No estaba para afrontar la responsabilidad familiar. No estaba ni para afrontarme a mí mismo.Todo tiene que ver con la maldita tendencia de la autoayuda, con esa intolerable idea de que si uno lo desea puede aprender taekwondo, bajar 20 kilos y vencer cada una de tus taras.Tratar de estar mejor. Esa exasperante idea new-age que sugiere que cambiar es evolucionar. No necesariamente.Es mejor aceptarse, aceptar la idea del fracaso,¿ para qué prolongar la agonía bajo el precepto del " cambio", de que todo va a ser mejor ?".
Todavía anonadado pero seguro de haber hecho lo correcto, me fui donde el Ernesto, a quien no veía hace ene tiempo.
-pareces neo-nazi pelado al cero.Mira,déjate de huevear, y te pido un favor, no te quiero ver más así- me dijo.
-así cómo-
-una mujer no vale la decadencia de un hueón.-
-ah, habló Nietzsche. Esto es una catarsis entera hueón, un cambio de switch. Y que me cuelguen si no me vuelvo loco.
-qué paja que te tuvo que pasar ésto para que te dieras cuenta de lo mal que andabas en la vida.-remató
Recuerdo, más bien atesoro, esos momentos con la Ola y la Inu.Episodios pasados que siguen ahí.Lo malo es que lo que uno recuerda, así a vuelo de pájaro, son sensaciones generales.Leyendo, como hago ahora, revivo detalles, olores, secretos,complicidades. Me arrepiento un poco, pero no demasiado.
Son recuerdos tan remotos, ajenos ya.Por el hecho de flotar en la distancia , de amarrarse a la memoria, siguen presentes, idealizados probablemente, pero qué huevá, qué importa.

Otro año, otra caña

martes 30 de septiembre de 2008



El guatón siempre aparece en esos momentos donde uno necesita que alguien lo abrace. Como el huevón es grande como un oso, te agarra y no te suelta más. Y ese día en la casa del risco, cuando el barco de vapor se hundía en el horizonte y el elefante se ahogaba emitiendo dolorosos alaridos, necesité más que nunca a alguien que me tomara y sacara de allí. La marea comenzó a subir, escapamos por la pendiente y llegamos a la casa de aquella vieja puritana que vivía en el pico de la montaña. Esa veterana me caía muy mal; siempre decía que mi cabeza estaba llena de ratas. Así es que mientras ella y su esposo conversaban con el guatón y el gato grande dormía en el umbral de la puerta de entrada, me asomé de rodillas a la ventana.
Los otros barcos se hundían a lo lejos pero los demás elefantes lograron llegar a la orilla. Parecían ballenas los culeados.
Después de eso, la caravana completa del circo salió del agua y los tramoyas armaron todo el escenario y las graderías para la gente. Comenzó el espectáculo de los payasos y reí como un niño. Quise bajar a la arena junto a los asientos,anhelaba un algodón de dulce también así es que dejé al guataca en la casa con la vieja y el viejo y el gato y las ratas y me largué cuesta abajo.
El vendedor de dulces se sentó a mi lado.
- "cómo se te pasó el año"-, dijo.

-"Chucha, es verdad hueón".-

-"otro año , otra caña, dicen".-

-"Chucha, es verdad".-